domingo, 5 de octubre de 2014

Transcendence, nada lejos de la realidad (Ensayo)

INGENIERIA DE SISTEMAS
DECIMO SEMESTRE
BIOTECNOLOGÍA



No todo lo técnicamente viable es éticamente correcto. Que frase más interesante, ¿no?

Muy escuchada cuando hablamos de bioética, y bastante debatida, pero viene más aun al caso con la reflexiva película Transcendence, mezcla de ciencia ficción, dilemas morales, analogías muy contemporáneas, drama y una buena parte de acción. Nos presenta, no creo que de mejor manera y nunca antes reunidos en una película, una serie de temas y dilemas tan globales como la misma contaminación, calentamiento global y demás similares, con los cuales busca Wally Pfister, siendo su primer desarrollo como director, más que el simple entretenimiento y la recordación de los problemas que atropellan nuestro planeta, generar en el pensamiento del espectador, una serie de preguntas, pienso que del tipo, ¿Qué pasaría si…? ¿La tecnología es la culpable? ¿…lo es el ser humano? De igual manera, nos plantea una serie de hechos a manera de interesantes respuestas a las preguntas anteriores, que nos persuade a tergiversar la manera en que entendíamos el guion, es decir, quiénes son en realidad los malos, el ser humano no ayuda ni deja ayudar, son solo algunas de las respuestas muy bien planteadas.


Analizando un poco más en orden el concepto de la película y empatando con la realidad actual, podemos encontrar los parecidos.

En primer lugar vemos a Max, amigo del Dr. Caster, hablando de la inevitable colisión entre la humanidad y la tecnología, y de que el internet debía hacer sentir el mundo un lugar más íntimo, nada lejos de la realidad. Albert Einstein en algún momento dijo de que sirve que la tecnología evolucione si la conciencia humana no lo hace, pero también dijo Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas. Dos frases muy contraproducentes, teniendo en cuenta la relación con lo dicho por Max, ya que se soportan una a otra argumentando que el cambio tecnológico debe ir de la mano con el cambio de conciencia humana, es decir, podemos crear nuevas y mejores tecnologías, pero no estamos creando nuevas y mejores maneras de pensar y entender las responsabilidades con las que acarreamos, ahora, si vemos el origen de ese globalizado invento llamado internet, sabremos que no fue creado por los Estados Unidos con otro fin más que el de mantener canales de comunicación seguros durante la guerra fría, y las posibles futuras guerras mundiales que se presentasen, sin embargo, arriesgándome a decirlo de manera un tanto conspirativa, el invento fue lanzado comercialmente con el fin de generar una cierta sensación de confianza para los usuarios y de control para el gobierno norteamericano, que hoy en día es una realidad gracias a la tecnología móvil y el GPS.

Después, en las siguientes escenas vemos una serie de sucesos que involucran un grupo “terrorista-extremista”, una situación casi que a manera de accidente científico, en donde se pone a prueba la investigación del Dr. Caster que con ayuda de su fiel compañera de vida, su esposa Evelyn, logró superar, esto nos recuerda muchos descubrimientos e inventos llevados a cabo luego de algún accidente científico, tales como la penicilina, los rayos x, el microondas, los edulcorantes y una larga lista más. Pero también nos recuerda a situaciones trágicas generadas por grupos religiosos o extremistas con ideologías muy distorsionadas, que solo tienen un argumento válido en sus mentes.

Luego de la mitad de la trama y empezando el desenlace, podemos ver la cantidad de avances que lleva a cabo la súper inteligencia del Dr. Caster, implementando la nanotecnología, avances como, la curación del cáncer, la ceguera de nacimiento, la súper fuerza sobre humana, la descontaminación total del medio ambiente y la restauración del mismo, y la cura de prácticamente cualquier enfermedad, pero paralelo a esto, vemos el temor que generan todos estos desarrollos científicos en personas, que, aunque conscientes de los hechos, no dudan en desconfiar y sentirse invadidos por su uso, como le sucedió a Evelyn y a Max, sin mencionar la “condición” a que se atienen en quienes o en donde se aplica la nanotecnología, condición que vulnera de manera total y sin pudor la privacidad y la inteligencia independiente de todo ser viviente sobre la tierra, eso sin pensar que podría llegar más allá de nuestra biosfera. Algo así ya sucede actualmente, aunque en mayor cuantía a escala mucho mayor que la nano. Google es una compañía estadounidense, fundada por Serguei Brin y Larry Page, con un objetivo en principio bastante noble, pero con el pasar del tiempo muy cuestionable, concentrar en un solo lugar toda la información del mundo de manera ordenada y accesible, objetivo un tanto ambicioso, pero es que las grandes ideas son ambiciosas. Google, culpado de vulnerar la privacidad de sus usuarios y de facilitar información de los mismos al gobierno norteamericano, busca siempre generar “confianza” en quienes usan sus servicios y productos, pero manteniendo casi descaradamente, el control de estos usuarios. Piensa, en estos momentos, aun en tu habitación, cuando más te sientes en privacidad, Google te está observando, ellos saben que estás haciendo, a qué horas, durante cuánto tiempo y con qué frecuencia. Da miedo ¿no?

Y terminando con un final, de alguna manera, esperado, de típica película de Hollywood, la “amenaza” (la inteligencia virtual del Dr. Caster) es destruida, de una manera que la naturaleza lleva implementando por años, los virus, en este caso, virus informático, no sin antes dejarnos miles de preguntas y posibilidades rondando nuestro cerebro, para mí una de ellas es; ¿puede la conciencia, las emociones, los sentimientos, el alma y todo lo intangible del ser humano, estar reducido a unos complejos pero no significativos impulsos eléctricos? ¿Los seres humanos somos los buenos o los malos del planeta?

Todo esto puede dar a entender, que no es necesario tener leyes para vivir en armonía con el planeta o nosotros mismos, solo basta aferrarnos con fuerza y poner en practica unos principios sencillos pero vitales que nos dan significado como humanidad, significado que equivocadamente pensamos que nos da el tener la capacidad de razonar, para ejemplo de ello es; no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti, has el bien sin mirar a quien, y muchas más que aprendemos de niños y olvidamos de grandes, porque hoy en día creemos que la educación necesita de tecnología, cuando es la tecnología la que necesita de la educación, pero finalmente pienso que el Dr. Will Caster nos comparte que, más que tratar de lidiar con las incoherencias lógicas de nuestra inteligencia humana para crear una inteligencia y conciencia artificial, debemos hacer algo con la nuestra, trascenderla.

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